lunes 14 de diciembre de 2009

El Arte de la Meditación. Tercera Parte: Ejercicio prag-mágico de Meditación Concentrativa (I) Meditación Concentrativa de la Tierra: Fijación Natural.

“El Cielo es Eterno y la Tierra Permanente.
La Razón por la que son Eternos y Permanentes
Es porque no Viven para sí Mismos.
Por eso Viven Eternamente. 


Del Mismo Modo el Sabio, Situándose Detrás,
Se Coloca Delante.
Desprendiéndose de su yo,
Su Yo se conserva. 


¿No es acaso porque Renuncia a su individualidad 
por lo que su Individualidad se Realiza?”

VII Poema del Libro del Tao Te Ching (Lao-Tse)




           ¡Bienvenidos de nuevo a este espacio compartido de conocimiento!

           En el anterior artículo vimos algo sobre la Meditación Contemplativa. En esta ocasión expondremos un modelo alternativo: la Meditación Concentrativa.

           Contrariamente a la Meditación Contemplativa, cuyo proceder consistía en dejar fluir la concentración y no obsesionarse con nada, buscando un estado de paz y aquietamiento de la mente, muy apropiado para las personas que tengan cierta práctica meditativa con un mayor control de su mente y un tipo de temperamento flemático; la Meditación Concentrativa tiene en cambio un proceder muy distinto, apto para personas que están comenzando en la meditación, cuyo control mental aún no está lo suficientemente entrenado y mantienen un temperamento más obsesivo, fruto de las inquietudes que les invaden, provocándoles ansiedad por hallar un resultado, en vez de pararse a disfrutar del camino sin tanta preocupación sobre sus actos. Es por esto que la Meditación Contemplativa es la más usual en la sociedad Oriental y la Meditación Concentrativa es la más popular en la cultura Occidental.

          Dentro de este modelo, vamos a discernir varios subtipos, los cuales distinguiré en una clasificación, de innovación propia, quedando tal y como sigue a continuación:

a) Meditación Concentrativa de la Tierra: Fijación Natural.

b) Meditación Concentrativa del Aire: Ritmo Vibratorio.

c) Meditación Concentrativa del Fuego: Transformación Mental.

d) Meditación Concentrativa del Agua: Visualización Emotiva.

          A continuación, como siempre partiremos de la parte más práctica, por lo que iré desgranando una por una, partiendo de posibles ejercicios improvisados para practicar, que luego justificaré en función del subtipo al que pertenecen, para definitivamente explicar el fin de esta ruta alternativa en el proceso meditativo. Sin embargo, debido a la extensa información, y para mayor comodidad de los lectores, dividiré este artículo en cuatro partes, según el subtipo de Meditación Concentrativa.

A) Meditación Concentrativa de la Tierra: Fijación Natural:

     A.1) Ejercicios prag-mágicos de Meditación Concentrativa de la Tierra

          - Elegir un objeto natural, mineral, vegetal o animal y observarlo minuciosamente, fijando nuestra atención absolutamente en él, analizarlo visualmente al detalle, luego podemos abrazarlo, olerlo, acariciarlo, y centrarnos sólo en las sensaciones que produce, estableciendo un lenguaje telepático a través de esas sensaciones, intentando comprender el mensaje simbólico que te quiere transmitir, sin prejuicio alguno.

           - Elegir un objeto material fabricado por el hombre e imaginarlo en su estado natural como materia prima, y luego en sus distintas transformaciones hasta llegar a su estado actual, luego imaginar que nosotros somos ese objeto y analizar análoga y simbólicamente las distintas transformaciones que hemos sufrido al igual que el objeto. Por último, y sólo después de haber realizado los ejercicios anteriores (no sigas leyendo si no los has hecho todavía), imaginar que es el objeto el que nos analiza a nosotros. Sin prejuicio alguno.

          -Intentar comer sin pensar en otra cosa que no sea comer, y cómo se transforma la comida desde la boca hasta el estómago, sintiendo cómo salivamos, cómo masticamos, cómo se disuelve, cómo pasa por nuestro esófago, cómo llega hasta el estómago, las pausas que hacemos entre bocado y bocado, las sensaciones del frío, la humedad, el calor, la textura de los alimentos, etc. A continuación después de comer imaginamos cómo esa comida pasará por todos nuestros órganos, alimentándonos de esa energía, reparando los tejidos y expulsando lo que no nos interesa. Por último, y sólo después de haber realizado los ejercicios anteriores (no sigas leyendo si no los has hecho todavía), imaginar que aquello que has comido son emociones negativas o positivas, y cómo las digieres y cómo te enferma o te curan energéticamente.

     A.2) Justificación: “Como es arriba es abajo, como es abajo es arriba”.

           Como hemos visto, los ejercicios de meditación concentrativa de la Tierra, tratan de utilizar un elemento físico, objetivo, real, natural o artificial, ajeno a nosotros. A continuación se pretende una fijación o concentración de los sentidos en él, para luego de alguna manera “humanizarlo”, esto provoca una relación muy íntima entre el objeto y el sujeto. Concentrándote intensamente en un solo objeto, tú como sujeto te vas volviendo gradualmente "identificado" con el objeto. Empiezas a menoscabar el dualismo sujeto/ objeto, que es la base de todo sufrimiento, e ilusión mental de disgregación individual atada al ego. Esto te va provocando grados de consciencia más profundos cada vez, conduciendo a la dimensión última o no dual, en que comprendes que todo lo que existe, aun siendo objetivamente materia y distinto a ti, es sólo un reflejo mental de ti mismo, donde la manifestación de las Formas no son más que la piel de las Esencias. Trasciendes así tu individualidad ordinaria y egóica, donde se encuentran tus miedos, tus prejuicios, etc., encontrando las dimensiones de pensamiento más sutiles, espirituales y trascendentales. En otras palabras, puedes vislumbrar la relación comunicativa entre el Todo y sus Partes, como las piezas de un puzzle interconectadas, pues el microcosmos no es más que un reflejo del macrocosmos y viceversa. Ahora podemos volver a leer el poema del Tao que situé al principio y darle una nueva interpretación más rica sobre lo que se pretende aprender.

           Por último, propongo que de forma voluntaria, tras experimentar en qué consiste este tipo de meditación, vosotros mismos podáis crear ejercicios semejantes.

           Por el momento, continuaremos el artículo en la próxima actualización.

           Muchas Gracias.
8∞8
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domingo 25 de octubre de 2009

El Arte de la Meditación. Segunda Parte: Ejercicio prag-mágico de Meditación Contemplativa.




"La Siembra Comienza por Conocer la Semilla"
Elohim ∞8∞ Eleazar



          Bienvenid@s de nuevo a mi blog. En esta ocasión tengo el placer de compartiros una experiencia personal de un ejercicio de meditación contemplativa.


          ¿Cuál es mi intención con esto? Mi intención es dar a conocer a través de mi experiencia empírica y real, uno de los tipos de meditación que existen, con el objetivo de que ustedes conozcan de una manera más directa cuáles son los parámetros y procesos (físicos, mentales, emocionales, trascendentales) que se desarrollan en un ejercicio de meditación contemplativa.


         Como siempre, en primer lugar relataré qué hice simplemente, sin dar a conocer mis propias deducciones, que mostraré a posteriori, con el objetivo de que ustedes puedan elegir realizarlo primero sin consultar mis resultados para no crear así interferencias en su aprendizaje.


         Antes, por favor, me gustaría que leyeran este buen artículo introductorio que he encontrado por la red: http://www.sabiduria.com/articulos/meditacion.pdf, para que tengan una breve idea sobre el tipo de meditación que vamos a explicar.


          Nosotros no nos vamos a parar, al menos esta vez, en un tipo de meditación concentrativa que, como habréis leído en el artículo, son los que utilizan ejercicios de respiración, mantras, etc., y además son los más conocidos popularmente. Ejercicios que, personalmente por mi forma de ser, me han desesperado y entorpecido para lograr la práctica de la meditación, lo cual no quiere decir que no pueda llegar a ser efectivo para otras personas. De todas formas, no es algo que quiera pasar por alto y en otra ocasión postearé una variante alternativa de este tipo de meditación, concentrativa, que sí me funcionó.


          A continuación, vamos a pasar a relatar la meditación contemplativa, pero si todavía no está convencido de si quiere realizarla aún, puede entretenerse con éste artículo de divulgación científica donde se explora los beneficios de la meditación desde una perspectiva estrictamente médica: http://bvs.sld.cu/revistas/mgi/vol14_2_98/mgi10298.pdf


          Como bien hemos visto en el primer artículo, la meditación contemplativa consiste en un estado de atención en el tiempo presente. Pero antes de pasar al método, hay que buscar la motivación que nos lleve a usarlo. Por tanto, podemos comenzar por plantearnos una pregunta algo trascendental. En mi caso mi pregunta fue: (la dejaré oculta para no influir y que vosotros penséis vuestra propia pregunta) “¿Qué hay después de la muerte?”


          Ya tenemos nuestra pregunta así que el primer paso ya está dado. Lo próximo es mantenerse atento a todo lo que ocurre a nuestro alrededor. Simplemente contemplando, de forma pacífica, ya sea lo que estamos haciendo en ese momento, lo que alguien dice, los objetos que nos rodean, el sentir del aire, de la naturaleza, o de nuestro propio cuerpo, etc.

           Una consideración y un consejo: A veces no podemos acceder a nuestra Consciencia porque nuestra Mente nos lo impide. La Mente siempre está vagando hacia el pasado o hacia el futuro, por eso es importante que se centre en el presente de lo que le rodea. También puede estar intentando distraerle con asuntos triviales (lo cual es un instinto natural de protección, donde se manifiesta el miedo que tiene a verse privada del control que ejerce sobre nuestra Consciencia). En ese caso, ha uno de situarse como mero espectador de nuestra Mente, dejando que esta “hable” y “piense” todo lo que quiera, sin juzgarla, hasta que simplemente deje de “hablar”.

           Si a pesar de esto usted no se siente bien continuando con el ejercicio, es el momento de parar y hacer lo que su Mente le dicte qué tiene que hacer, e intente el ejercicio en otro momento cuando sus necesidades creadas no hagan a la Mente tener tanto control sobre usted.

           Si usted sin embargo está viendo cómo su Mente, aunque no esté callada del todo, está más calmada, y esto no le impide estar atento a su presente, puede continuar con el ejercicio.



          Si necesita una ayuda más intensa para hacerse con el control de su Consciencia frente a la Mente, puede invocar estas palabras: “yo soy el que SOY”, que tienen el poder de haber resonado a lo largo de los siglos y que ahuyenta las estructuras egóicas de la Mente frente al Ser de la Consciencia, dejando claro así que no somos nuestra mente (como narré en mi primer posteo sobre meditación), sino algo más supremo.


          Después de esto puede que haya comenzado a sentir alguna de esta serie de síntomas:


                   - Cosquilleo por la columna vertebral.
                   - Sensación de un suave calor interno.
                   - Emociones positivas.
                   - Aumento en las percepciones de los cinco sentidos.
                   - Sentimiento de armonía con todo lo que le rodea.


         Estos síntomas, y algunos más, están asociados a un estado del cerebro en el que hemos dejado de emitir ondas Beta, y hemos pasado a emitir ondas Alfa. Es decir, estamos accediendo a una frecuencia diferente de la realidad, como si sintonizáramos suavemente una radio o un canal de televisión en sintonía fina. Estamos accediendo así a nuevos canales, y sintonías que siempre pasábamos por alto, debido a su casi imperceptible frecuencia. Estamos por tanto asistiendo a una verdadera meditación.


         Es entonces, cuando en estos momentos que accedemos a la nueva frecuencia, nos llega una información mucho más sutil y profunda de las cosas. Y es así, como se crea un puente entre nuestra Consciencia del Ser y nuestra realidad, en el que las respuestas a nuestras preguntas surgen como de la nada a través de los símbolos que observamos a nuestro alrededor. Y es así porque en nuestra condición humana y limitada sólo podemos acceder a la información mediante un pensamiento simbólico, que luego representamos de forma convencional en función de nuestra base de conocimientos, así como las letras y los números son símbolos creados por el hombre para dar entendimiento a la realidad, así como las imágenes se hacen ideas que luego se hacen símbolos. Así es como traducimos a nuestro intelecto el lenguaje de lo eterno y así es como el Infinito del Todo accede a lo concreto del Uno.


          Una vez explicado todo esto, puedo pasar a relatar a posterior mi experiencia personal sin prejuicio de que esto influya en el aprendizaje, ya que se supone que si seguís leyendo hasta aquí es por vuestro explícito deseo, después de asegurarme que no os perjudicara en vuestras respuestas. Os cuento:


          Yo me senté frente a los árboles de mi jardín y empecé a meditar sobre esta pregunta: ¿Qué hay después de la muerte? No me vino respuesta inmediata alguna, aunque había sentido algo dentro de mí. Horas después, cuando ya no pensaba sobre el tema, me vino de súbito la respuesta, justo cuando las barreras de mi mente que hasta entonces habían bloqueado la entrada del espíritu ya estaban abiertas.

           En ese momento, cogí un papel y comencé a dibujar y escribir todo lo que me venía: Tomé una hoja en blanco y tracé una línea divisoria por la mitad. En la parte superior dibujé un árbol, con muchas ramas, flores y frutos maduros. En la parte inferior dibujé las raíces del árbol.



         Luego me dí cuenta de algo: Los árboles tienen una doble alimentación. En el cielo toman la luz del Sol y el aire. En la tierra toman con sus raíces el agua y los minerales. Entonces descubrí que se daban los cuatro elementos en él.


          Por otra parte, que tomen alimentos diferentes del cielo y de la tierra me hizo vislumbrar que el cielo siempre había sido el referente del “Padre” que todo lo crea y la tierra de la “Madre” que todo lo acoge en su seno. A continuación tomé de nuevo el papel y el lápiz y escribí:


          En la parte superior, junto a las ramas: Chispa divina. Seno paterno. Alimento: lumínico (Fuego) y Aire. Vida después de la vida física humana. Proceso: de lo finito pasamos a lo infinito para luego volver a pasar a lo finito. Envolviendo la palabra “infinito” en un círculo.


          En la parte inferior, junto a las raíces: Útero-seno materno. Alimento: Mineral (Tierra) y Químico (Agua). Vida física humana. Proceso: de lo infinito pasamos a la envoltura finita para luego volver al infinito. Envolviendo la palabra “finito” en un círculo.


          En la línea divisoria que separaba las dos partes puse la ley hermética: “Como es arriba es abajo y como es abajo es arriba”. Observando que las ramas de los árboles eran similares a las raíces del mismo, como si se mirara en un espejo, a modo de simetría.


          Aún me faltaba algo. Estaba reuniendo elementos, como el que reúne palabras para formar una frase. Dibujé un fruto que caía a la tierra, y junto al fruto dibujé debajo de la misma tierra una semilla que empezaba a germinar. En la distancia de ambos elementos escribí la palabra: Reencarnación.


          Ahora imagínese que usted mismo es ese árbol, que existen muchos árboles como usted, pero sólo existe una tierra para todos y un cielo para todos, que no son más que metáforas, al igual que todo lo que mencioné. Que al igual que se pueden escribir infinitas melodías a través de finitas notas musicales, o infinitos textos a través de finitas letras, no está en absoluto en contradicción lo finito con lo infinito, sino que se complementan, como el cielo y la tierra en este ciclo. De igual manera que en el principio todo era la primera materia (akasha) unida y se expandió (acto de amor) a través del big bang, el caos precede al cosmos (orden) y viceversa, donde la energía y por tanto toda la existencia tiende al proceso negentrópico-entrópico (cosmos-caos).


          “La energía ni se crea, ni se destruye: Se transforma”: Dice un principio físico. Del mismo modo, esto ocurre con la semilla representada, que vuelve otra vez al seno materno desde el lugar en el que partió en el seno paterno. Pero esto dice mucho más de lo que parece en un principio. A continuación de esta meditación, escribí esto:


           La mente es el mundo de la ilusión, como la sombra es la ilusión de las figuras iluminadas por la luz del Sol. Todo lo que es una ilusión es mutable porque no es verdadero. Como el universo del hombre es mental todo es susceptible de cambiar a su voluntad, por eso es posible la magia, la vida aquí es por tanto como un juego de niños, como las semillas que acaban de germinar. La Verdad en cambio es inmutable, está más allá de lo mental y la vida humana. El tiempo forma parte del universo mental y por tanto es otra ilusión, el tiempo no existe en la Verdad, donde se respira la experiencia de lo eterno.


          De tal forma se deduce que sólo en este universo mental es posible el cambio, el libre albedrío a voluntad. El mundo mutable es este y es la madre, y la semilla representa la germinación del padre en la madre, porque sólo en la madre es posible el cambio, la gestación y la transformación. Luego somos como niños, es decir, sin consciencia absoluta y por tanto potenciales creadores (semilla del padre) en el mundo donde es posible la creación (de la madre)  donde es posible el cambio. Justo así porque sólo a través de la búsqueda y la exploración natural de un niño se puede conseguir que el padre pueda SER en la madre, para luego regresar en el final del camino al origen del mismo (uróboros).



          Y esta fue mi meditación con respecto a esta pregunta y que yo os comparto. Evidentemente es algo personal, pero como todo cuando se comparte se expande como el polen vuela de flor en flor y puede ser tomado con vuestras propias manos para Ser o no, transformado o no.


         “Quien tenga oídos para oírlo, que oiga” 


         PD: La imagen de hoy es del árbol sefirótico de la kábala: El árbol prohibido del Edén.



         ¡Hasta la próxima!






8∞8
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viernes 2 de octubre de 2009

El Arte de la Meditación. Primera Parte: Acercamiento a su esencia.

         "Meditar significa darse cuenta interiormente de la imperturbabilidad de la esencia de la Mente" Hui-neng


           Meditar es el arte de acercarse a la orilla de un lago y observar cómo bailan las ondas producidas por la corriente en la superficie del agua, hasta que poco a poco, en ese danzar sutil y armonioso, te fundes con él y eres uno con el lago. Entonces ocurre la maravilla, y descubres justo en ese momento que puedes ver más allá de la superficie, de su superficie, de tu superficie, tanto hacia dentro, como hacia fuera. Este estado se llama despertar de la consciencia holística, la consciencia del Todo, esa que te hace presente que todo lo que te rodea es sólo una parte más de ti que está ahí para ayudarte en tu camino. Es por esto que la meditación debería ser parte esencial en el desarrollo personal de cualquier ser humano, ya que no sólo es beneficiosa para la salud mental, por la cantidad de ventajas que nos ofrece para el autoconocimiento y por consiguiente la comprensión y control sobre Todo nuestro Ser, sino que posibilita el acceso a otros estados de consciencia que nos ayudan a potenciar nuestras cualidades perceptivas. En definitiva: Ser más Consciente es estar más Vivo.


          Actualmente, la gran mayoría de las personas sólo utilizan una pequeña parte de su cerebro y su potencial, e incluso, y a pesar de esto, esa pequeña parte que utilizamos, la utilizamos tan mal que, casi siempre nos provoca más sufrimiento mental que alivio.


          Este sufrimiento mental viene forzado precisamente a través del desconocimiento de nuestro Ser. Vivimos sumergidos en las tinieblas de la Consciencia. Así, como barcos sin timón y sin rumbo, nuestra mente divaga a ciegas a través de tormentas de estados temporales, ya sea hacia el pasado o hacia el futuro. Lo cual poco a poco va mermando nuestro mástil y la embarcación se va desquebrajando con los años también. A veces las tormentas son tan fuertes que hasta nuestra mente puede perder el norte completamente. Y es lógico que ocurra esto, nos hemos agarrado demasiado a ella, sin darnos cuenta que no somos el mástil, que la mente es sólo un vehículo más, que nosotros somos el barco completo, y el océano también.


          Curiosamente, mientras dormimos, es como si el barco descansara en un puerto y reparase un poco sus desajustes. Por eso, los que somos mente, necesitamos dormir. El acto de dormir no es más que una herramienta funcional del vehículo de la mente, que se reconcilia con el Ser, en estados de conciencia profundos que le permiten renovar sus energías y comunicarse con el Ser Inconsciente a niveles que hemos llamado Subconscientes.


          A veces estos mensajes del Ser llegan a la mente como señales de humo, poco nítidas, básicamente como símbolos, debido a que en la oscuridad de nuestra consciencia apenas podemos comprender su lenguaje, como niños que están aprendiendo a hablar. Los sueños lúcidos no son más que las reminiscencias de estos mensajes, que a veces quedan impregnados en nuestra memoria funcional. Y puesto que nuestra memoria funcional no malgastaría ni un ápice de energía en retener algo que no nos sirviera para nada, es evidente que esos sueños que recordamos tienen su función, posiblemente y quizás, para recordarnos que el Ser está ahí, detrás del vehículo de la mente, lanzándonos a gritos estas señales de humo con la urgencia de una necesidad vital que estamos obviando en la oscuridad en que vivimos.


          Pues bien, el acto de meditar es dar luz a la conciencia en esta oscuridad permanente. en la que nos encontramos. Nos enseña a comunicarnos con nuestro Ser, más allá del vehículo de nuestra mente. Una persona que estuviera en este estado de Luz en la Consciencia, no necesitaría estacionar su fatigada mente cada noche en el puerto de los sueños. Una persona que está unida a Todo su Ser, no sólo no duerme, ni lo necesita, sino que disfruta de las ventajas de estar vivo y consciente tanto de día como de noche. Estas personas descubren la maravilla de continuar con su vida mientras su cuerpo físico descansa, porque han aprendido a manejarse por otros vehículos del Ser.


          Por tanto, podríamos resumir que el arte de meditar es ser Consciente de tu Ser. De hecho, las técnicas de meditación que conozco van encaminada a este propósito. ¿Y por qué Arte? Lo defino como arte porque requiere la sensibilidad y el esfuerzo de un artista, porque no se puede esculpir una escultura a mamporrazos, ni construir un edificio en un día, se necesita un temple y educación de los sentidos para poder alcanzarla, pero sus frutos son tan exquisitos como el Arte adquirido.


          Una vez comprendido en qué consiste el Arte de la Meditación expondré en la próxima publicación algunos  ejercicios que yo mismo he ido investigando y desarrollando en función de mi propia experiencia personal, para que ustedes mismos vayan experimentando en el Arte de la meditación. Mientras tanto, si quieren añadir alguna definición propia que tengan de la meditación, o cuáles creen que pueden ser sus funciones, o cualquier otro comentario relacionado con la misma, será un placer que lo compartan conmigo para seguir explorando nuevos ángulos y perfeccionando nuestro Arte.


Gracias.

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sábado 26 de septiembre de 2009

El Ouróboros del Iniciado. Primera parte: construcción del arquetipo.





" Los maestros abren la puerta, pero eres tú quien debe atravesarla". (Proverbio chino)




            Para comenzar, vamos a inaugurar este blog con un ejercicio práctico y mágico, es decir, un ejercicio que a partir de ahora podemos denominar como prag-mágico”, en este caso, un ejercicio pragmágico fundamental para el principiante:


Dibujemos una circunferencia, o círculo en un papel. Ahora, nos ponemos a observarlo y disfrutarlo ¿Qué sentimos? Escribimos esos sentimientos. Digamos que, por ejemplo, algunos de estos sentimientos son:


Paz, totalidad, armonía, seguridad…


(A partir de este momento encontraremos espacios en blanco como este de arriba, que no lo están, sino que son letras ocultas con una fuente del mismo color que el fondo, con el objetivo de no influenciar en las respuestas dadas a priori. Luego podéis cambiar la fuente, cambiar el color, descubrir el mensaje oculto y verificar si vuestras respuestas se parecen o no a las dadas por mí, si tenéis curiosidad).


Es posible que sean otros sentimientos bien diferentes a los que exponemos, lo cual habrá que analizar a posteriori. Dejemos esto por el momento.


A continuación, jugamos a relacionar ese círculo con cosas a las que nos recuerde su circunferencia, y lo hacemos dibujando varios círculos más, exactamente iguales al anterior, y sobre el mismo comenzamos a crear objetos que podamos realizar con él. Por ejemplo: una rueda, un sol, etc. Damos rienda suelta a nuestra creatividad para obtener resultados más originales incluso.


Dejamos de un lado esos sentimientos y esos dibujos y pensamos sobre la idea de un círculo, de ese círculo primero que hicimos ¿Qué ideas se nos vienen a la mente? Seguramente no iríamos muy desencaminados en acertar que el tipo de ideas que nos vendrían a la mente estarían relacionadas con el ciclo sin fin, la eternidad o el infinito.


Luego podemos imaginar que ese círculo, es un círculo mágico y preguntarnos: ¿Qué cosas que no se podrían encerrar en ningún sitio podríamos encerrar dentro de ese círculo mágico? Y responder con varias alternativas.


Con un rigor científico y empírico no voy a tratar de influir con respuestas posibles a priori, ya que todas las respuestas a todos los ejercicios pragmágicos son sólo útiles para cada persona que lo realice, de forma individual, sin influencias externas, ya que este blog no es un medio dogmático de alienamiento, sino un laboratorio de crecimiento personal compartido, donde cabe perfectamente todo tipo de opiniones que enriquezcan críticamente la búsqueda de conocimiento, o eso se pretende. En todo caso, he de advertir que mis conclusiones serán siempre a posteriori por esta misma razón.


Todo este ejercicio nos ha de servir para reflexionar sobre el símbolo arquetípico del círculo. ¿Y todo esto para qué? Pues para intuir, comprender y aprender el uso del círculo en la magia para su aplicación en la realidad y su por qué.


Otros ejercicios de investigación complementaria para el principiante:


- Investigar sobre qué es un “arquetipo”. Autor de referencia: C. G. Jung.
- Investigar sobre los usos del círculo en distintas tradiciones mágicas.
- Investigar sobre el Uróboros.
- Relacionar el conocimiento adquirido.


Conclusiones a posteriori:



Cuando realizamos cualquier acto mágico, y trazamos un círculo a nuestro alrededor, en realidad estamos utilizando el poder mental de ese símbolo y lo que representa como arquetipo, de tal forma que nos puede ser muy útil para meditar y crear un lugar sin espacio ni tiempo dentro de ese círculo, a través del cual realizar nuestras operaciones mágicas. Este círculo puede ser realizado tanto de forma real o imaginaria, ya que el círculo en sí es una representación del universo interior del mago donde reside el conocimiento auténtico y eterno.


PD: La imagen es del laberinto iniciático circular, situado en la Catedral de Chartres, a imagen y semejanza del Laberinto Mitológico, donde sólo se puede llegar a la salida a través del Hilo de Ariadna,  símbolo de la Intuición que ha de guiar a todo adepto para encontrar las respuestas en el entramado mental de nuestra psique.


¡Es todo por hoy, muchas gracias y sigan pasándose por aquí, es su casa!


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