Meditar es el arte de acercarse a la orilla de un lago y observar cómo bailan las ondas producidas por la corriente en la superficie del agua, hasta que poco a poco, en ese danzar sutil y armonioso, te fundes con él y eres uno con el lago. Entonces ocurre la maravilla, y descubres justo en ese momento que puedes ver más allá de la superficie, de su superficie, de tu superficie, tanto hacia dentro, como hacia fuera. Este estado se llama despertar de la consciencia holística, la consciencia del Todo, esa que te hace presente que todo lo que te rodea es sólo una parte más de ti que está ahí para ayudarte en tu camino. Es por esto que la meditación debería ser parte esencial en el desarrollo personal de cualquier ser humano, ya que no sólo es beneficiosa para la salud mental, por la cantidad de ventajas que nos ofrece para el autoconocimiento y por consiguiente la comprensión y control sobre Todo nuestro Ser, sino que posibilita el acceso a otros estados de consciencia que nos ayudan a potenciar nuestras cualidades perceptivas. En definitiva: Ser más Consciente es estar más Vivo.
Actualmente, la gran mayoría de las personas sólo utilizan una pequeña parte de su cerebro y su potencial, e incluso, y a pesar de esto, esa pequeña parte que utilizamos, la utilizamos tan mal que, casi siempre nos provoca más sufrimiento mental que alivio.
Este sufrimiento mental viene forzado precisamente a través del desconocimiento de nuestro Ser. Vivimos sumergidos en las tinieblas de la Consciencia. Así, como barcos sin timón y sin rumbo, nuestra mente divaga a ciegas a través de tormentas de estados temporales, ya sea hacia el pasado o hacia el futuro. Lo cual poco a poco va mermando nuestro mástil y la embarcación se va desquebrajando con los años también. A veces las tormentas son tan fuertes que hasta nuestra mente puede perder el norte completamente. Y es lógico que ocurra esto, nos hemos agarrado demasiado a ella, sin darnos cuenta que no somos el mástil, que la mente es sólo un vehículo más, que nosotros somos el barco completo, y el océano también.
Curiosamente, mientras dormimos, es como si el barco descansara en un puerto y reparase un poco sus desajustes. Por eso, los que somos mente, necesitamos dormir. El acto de dormir no es más que una herramienta funcional del vehículo de la mente, que se reconcilia con el Ser, en estados de conciencia profundos que le permiten renovar sus energías y comunicarse con el Ser Inconsciente a niveles que hemos llamado Subconscientes.
A veces estos mensajes del Ser llegan a la mente como señales de humo, poco nítidas, básicamente como símbolos, debido a que en la oscuridad de nuestra consciencia apenas podemos comprender su lenguaje, como niños que están aprendiendo a hablar. Los sueños lúcidos no son más que las reminiscencias de estos mensajes, que a veces quedan impregnados en nuestra memoria funcional. Y puesto que nuestra memoria funcional no malgastaría ni un ápice de energía en retener algo que no nos sirviera para nada, es evidente que esos sueños que recordamos tienen su función, posiblemente y quizás, para recordarnos que el Ser está ahí, detrás del vehículo de la mente, lanzándonos a gritos estas señales de humo con la urgencia de una necesidad vital que estamos obviando en la oscuridad en que vivimos.
Pues bien, el acto de meditar es dar luz a la conciencia en esta oscuridad permanente. en la que nos encontramos. Nos enseña a comunicarnos con nuestro Ser, más allá del vehículo de nuestra mente. Una persona que estuviera en este estado de Luz en la Consciencia, no necesitaría estacionar su fatigada mente cada noche en el puerto de los sueños. Una persona que está unida a Todo su Ser, no sólo no duerme, ni lo necesita, sino que disfruta de las ventajas de estar vivo y consciente tanto de día como de noche. Estas personas descubren la maravilla de continuar con su vida mientras su cuerpo físico descansa, porque han aprendido a manejarse por otros vehículos del Ser.
Por tanto, podríamos resumir que el arte de meditar es ser Consciente de tu Ser. De hecho, las técnicas de meditación que conozco van encaminada a este propósito. ¿Y por qué Arte? Lo defino como arte porque requiere la sensibilidad y el esfuerzo de un artista, porque no se puede esculpir una escultura a mamporrazos, ni construir un edificio en un día, se necesita un temple y educación de los sentidos para poder alcanzarla, pero sus frutos son tan exquisitos como el Arte adquirido.
Una vez comprendido en qué consiste el Arte de la Meditación expondré en la próxima publicación algunos ejercicios que yo mismo he ido investigando y desarrollando en función de mi propia experiencia personal, para que ustedes mismos vayan experimentando en el Arte de la meditación. Mientras tanto, si quieren añadir alguna definición propia que tengan de la meditación, o cuáles creen que pueden ser sus funciones, o cualquier otro comentario relacionado con la misma, será un placer que lo compartan conmigo para seguir explorando nuevos ángulos y perfeccionando nuestro Arte.
Gracias.
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6 comentarios:
Mi profesor de Yoga (cuando iba a yoga, hace un par de años) definió la meditación como "el arte de no hacer nada". Yo añadiría eso de "y abarcarlo todo".
El principal problema que tiene mucha gente cuando intenta meditar, es que lo hace con la finalidad equivocada.
Meditar, según el karate que practico, es, hablando del mismo lago y de su superficie en calma, mirar al lago y sentir las ondas.
Dicho así parece un poco lioso, pero si lo explicara, estaría "fastidiando la sorpresa" a los intrépidos usuarios que quieran adentrarse en la meditación tras leer tu texto^^. Hay que aprender por experiencia propia, y cada cual debe superar sus propios problemas ;D.
Un saludo, y muy buen texto ;D.
no soy de la clase de persona que se puede quedar quieta reflexionando y sakando conclusiones (lo hago aveces aunque no estoy seguro si es lo correcto, no consigo entender a la meditacion).
Creo que la respuesta a las dudas de nuestro interior se encuentran en el exterior, se debe aprender a mirar y prestar atencion a señales que pueden ayudarnos a entendernos mejor, a conocernos.
no se si estoy en el lugar correcto con mis pensamientos, pero eso es lo que he sakado de conclusion despues de mucho buscar y viendo que NO ME CIERRA ESTO DE MEDITAR :@
que opinan con respecto a esto?
gracias y espero el siguiente post...
saludos :D
Me voy a un retiro Budista, el 9 de Octubre, donde gentilmente me quieren enseñar el arte del zazen...
((Creo que es mi tiempo))
Un beso.
Creo que una de las principales limitantes para llegar a ciertos estados de conciencia es que tenemos miedo a ser vulnerados. Tenemos una coraza tan fuerte que hemos construido a lo largo de nuestra vida; que abrir una ventana a algo nuevo, como la meditación, puede significarnos un riesgo de cambiar de hábitos. Y, muchas veces, el miedo nace de lo que desconocemos de nosotros mismos.
Naitaal, bienvenido a mi blog, a partir de ahora también tuyo si así lo quieres. Tiene mucho de verdad eso que comentas, meditar es algo que viene del Ser Auténtico, más allá del vehículo de la mente, por tanto sentirlo y percibir es un método más apropiado que pensarlo. Es algo de lo que quiero hablar en mi próxima publicación. Gracias por tu comentario.
Spiritu 13, acaso eso que está en el exterior no es luego procesado en tu interior?
La Maga, bienvenida a mi blog, espero que en tus experiencias "tu tiempo" sea en el Eterno y puedas luego compartir con nosotros tus sensaciones. Un beso para ti también.
Anónimo, bienvenido/a, y gracias por tu comentario, tienes mucha razón, el miedo es un limitante si el ego hace esclavo a través de él al espíritu, más no al revés: si el miedo través del ego se transforma en un maestro a través de la Consciencia de tu Verdadero Ser, en el que es el espíritu el que se sirve del ego y no al revés.
Qué interesante tu blog Julio!
Me alegra volver a encontrarte por estos lares:)
Un besazo muy fuerte,nos leemos.
Zoe.
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